La tragedia provocada por las inundaciones en la frontera entre Nepal y China ha dejado al menos 1.003 muertos, según el último balance conjunto de ambas naciones. La catástrofe, causada por una avalancha de nieve y hielo en la región del Himalaya, ha arrasado zonas rurales y ha dejado a más de 4.400 personas desaparecidas. El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, destacó en redes sociales que el desastre fue uno de los más graves de la región y lo vinculó al cambio climático.
Las autoridades nepalíes y chinas continúan con las búsquedas en las zonas afectadas, donde se reportan dificultades para acceder debido a la magnitud del desastre. Mientras tanto, el Ministerio chino de Recursos Hídricos alerta sobre pequeños desprendimientos en ambas orillas del cauce aguas abajo de la primera represa natural formada tras la catástrofe.
En el lado tibetano, los medios estatales chinos informaron de 16 muertos y 546 desaparecidos, mientras que las autoridades nepalíes elevan el número de fallecidos a 987 y el de desaparecidos a 3.916. La cifra global de muertos se estima en 1.003, con más de 4.400 personas aún en busca. La situación sigue siendo crítica y la ayuda internacional se ha movilizado para apoyar las operaciones de rescate.



























