El exembajador de Chile en Argentina, José Antonio Viera-Gallo, describió como una discusión interna las declaraciones de autoridades argentas sobre la soberanía chilena del Estrecho de Magallanes. Viera-Gallo sostuvo que el tema no es relevante para la política exterior de Argentina. En tanto, el canciller chileno, Pablo Pérez Mackenna, respondió a la interpelación parlamentaria en su contra, afirmando que responderá adecuadamente a las preguntas formuladas. Pérez Mackenna destacó el esfuerzo de su gobierno para coordinar las relaciones internacionales con distintos actores del Estado. La controversia surgió tras declaraciones argentas que cuestionaron la soberanía chilena sobre el Estrecho. Ambas naciones mantienen una relación diplomática compleja, con tensiones históricas sobre territorios compartidos. La situación refleja un desacuerdo en la interpretación de los límites marítimos en la zona. Las autoridades chilenas han rechazado públicamente las afirmaciones argentas, considerándolas inapropiadas. La discusión ha generado debates en ambos países, con críticas mutuas sobre la postura de cada gobierno. La comunidad internacional sigue de cerca el conflicto, aunque no ha intervenido directamente. La tensión persiste, pero no ha escalado a niveles de confrontación abierta.
Argentina y Chile discuten soberanía del Estrecho de Magallanes




























