El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el noroeste de Colombia ha dejado al menos 285 personas muertas y 3.971 heridas, según el último informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). El sismo, que ocurrió el 14 de agosto, provocó una gran cantidad de daños en la región, con más de 10.000 viviendas destruidas y 102.105 personas afectadas.
Hasta el momento, se han rescatado 348 personas, aunque la cifra podría aumentar a medida que se continúan las operaciones de búsqueda. Las autoridades han alertado sobre la complejidad de la situación, especialmente en zonas remotas donde se enfrentan dificultades para llegar a los supervivientes.
El gobierno ha anunciado la activación de planes de emergencia y la movilización de recursos para apoyar a las víctimas. Se espera que la cifra de muertos y heridos se actualice en los próximos días. Mientras tanto, la comunidad internacional ha expresado su solidaridad con Colombia.
La zona afectada, conocida por su geología inestable, ha sufrido otros sismos en el pasado, lo que ha generado preocupación sobre la preparación ante desastres naturales.



























