El gobierno estadounidense reorientará 52 millones de dólares en ayuda militar, originalmente destinada a Europa y Oriente Medio, hacia Perú, Panamá, Ecuador y Colombia, según un representante del Departamento de Estado. Esta decisión se produce tras semanas de descoordinación pública entre el canciller argentino y el jefe de Defensa, Fernando Barros. El ministro argentino evitó mencionar un posible encuentro con Donald Trump durante su reunión con el jefe de Defensa. La ayuda militar se destina a países que mantienen una posición alineada con la administración de Trump. Esta medida refleja una reevaluación de las prioridades en la región. La decisión se anuncia en un contexto de tensiones en la política exterior argentina.