El norte de Nepal fue golpeado por fuertes inundaciones que dejaron al menos 95 personas muertas y 600 desaparecidas, según informaron las autoridades locales. La tormenta, que azotó la región en las últimas semanas, provocó desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra, afectando especialmente las zonas montañosas.

Más de 500 turistas se encuentran desaparecidos, lo que ha generado una gran preocupación en el sector turístico del país. Muchos de ellos eran visitantes extranjeros, lo que ha llevado a una respuesta internacional para ayudar en las búsquedas.

Las autoridades han iniciado operaciones de rescate y evacuación, aunque el acceso a algunas áreas sigue siendo difícil debido a las condiciones climáticas adversas. Se espera que la situación se estabilice en los próximos días, aunque el impacto económico y humano será significativo.

La comunidad internacional ha expresado su apoyo al gobierno nepalí y ha ofrecido ayuda humanitaria para asistir a las víctimas y a los afectados.