Rescatadores continúan buscando a miles de personas desaparecidas tras las devastadoras inundaciones que azotaron la frontera entre Nepal y China. El balance oficial eleva a 987 el número de muertos, mientras que 3.916 personas siguen sin ser localizadas, incluyendo 583 extranjeros. Las autoridades informaron que el desastre, causado por la ruptura de un glaciar en la región, generó una ola de agua y escombros que destruyó comunidades en la zona.
Más de 1.000 personas murieron en Nepal y China combinados, según informes recientes. En la zona, los equipos de rescate utilizan perros de búsqueda para localizar a los desaparecidos en lodazales y rocas. Algunos familiares han organizado funerales simbólicos para los que no han sido encontrados, expresando su desesperación.
En la zona de los túneles de centrales hidroeléctricas, se teme que cientos de trabajadores estén atrapados. La búsqueda continúa en condiciones extremas, mientras que las autoridades evalúan el impacto del desastre en la región. La situación ha generado una gran preocupación en la comunidad internacional.
La respuesta china ha sido más discreta, mientras que en Nepal se ha destacado la solidaridad y la búsqueda activa de sobrevivientes. La tragedia sigue siendo un desafío para las autoridades y las familias afectadas.






















