El terremoto que sacudió Colombia el pasado martes dejó al menos 240 muertos y 1.500 heridos, según las últimas cifras oficiales. El sismo, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, afectó especialmente a las ciudades de Cali y Pereira, donde los equipos de rescate continúan buscando supervivientes entre los escombros. El presidente Abelardo De La Espriella visitó Pereira para evaluar la situación y anunció que el número de fallecidos asciende a 181, mientras que los heridos se elevan a 2.595 y los desaparecidos a 195.

Las autoridades han destacado la complejidad del rescate en zonas urbanas donde muchos edificios se derrumbaron. A pesar de los esfuerzos, la cifra de muertos podría aumentar. La zona metropolitana de Pereira, en particular, ha sido un epicentro de la tragedia. Mientras se espera la evaluación final del daño, se han activado protocolos de emergencia en todo el país.

La comunidad internacional ha expresado su solidaridad con Colombia. Los equipos de ayuda continúan llegando al país para apoyar las labores de rescate y asistencia. La situación sigue siendo crítica, pero las autoridades insisten en que se están tomando medidas urgentes para minimizar el impacto del desastre.