Un fuerte terremoto de magnitud 7.7 sacudió la costa de Indonesia la madrugada del sábado, causando al menos 47 muertos y dejando pánico en la región de Flores. Las autoridades informaron que docenas de personas resultaron heridas y que el número de víctimas podría aumentar. El sismo, que ocurrió en el mar, provocó el derrumbramiento de edificios y viviendas, generando una respuesta inmediata de las autoridades locales.

Indonesia emitió una alerta de tsunami y pidió a los residentes en la costa que se mantuvieran alerta. El gobierno chileno expresó sus condolencias y solidaridad con el pueblo indonesio, reconociendo el impacto del sismo. Mientras tanto, se reportaron más de 235 réplicas del temblor, lo que complicó las operaciones de rescate.

La zona de Flores es conocida por su actividad sísmica, lo que hace que los habitantes estén acostumbrados a los sismos. Sin embargo, la magnitud del terremoto y el número de víctimas han generado una preocupación generalizada. Las autoridades continúan evaluando el alcance del daño y coordinando esfuerzos para ayudar a las familias afectadas.

El sismo se produce en un contexto de aumento de actividad sísmica en la región, con múltiples sismos de alta magnitud registrados en la semana. Aunque no se ha confirmado un tsunami, la alerta sigue vigente y se espera una evaluación más detallada en las próximas horas.