Natalia Duco ha dejado su cargo de ministra del Deporte en Chile tras enfrentar múltiples controversias durante su mandato. La decisión se tomó en medio de críticas internas y externas que la han situado como una de las figuras más cuestionadas del gabinete. Su salida marca el fin de un periodo de cinco meses en el que se generaron debates sobre su gestión y su relación con actores clave dentro y fuera del gobierno.

La renuncia de Duco ha abierto espacio para la designación de un nuevo ministro. Francisco Riveros, abogado y exgerente general del club Palestino, asumirá el rol. Riveros, miembro independiente, ya colaboraba con el gobierno del Presidente José Antonio Kast, representando al mandatario en comités estratégicos. Su nombramiento busca estabilizar la cartera en un contexto de expectativas altas y demanda de transparencia.

La situación refleja tensiones dentro del gabinete, donde la figura de Duco fue vista como un punto de fricción. Aunque no se han revelado detalles específicos de las polémicas, su salida ha sido interpretada como una reacción a la presión interna y a la necesidad de reorganizar la cartera. La transición busca ahora priorizar la coherencia y la eficacia en la gestión deportiva nacional.