Una devastadora avalancha y crecida de río en Nepal dejaron al menos 55 muertos y 384 personas desaparecidas, entre ellos 291 extranjeros. El desastre ocurrió en la región de Kavre, donde las condiciones climáticas extremas provocaron un desbordamiento del río Kali Gandaki. Según informes preliminares, la avalancha afectó principalmente a zonas montañosas, donde se registraron daños significativos a viviendas y estructuras locales.
Las autoridades locales han iniciado operaciones de rescate y búsqueda, aunque el acceso a algunas áreas sigue siendo difícil debido a la topografía compleja. Se espera que el número de víctimas aumente a medida que se realicen más investigaciones. Mientras tanto, se han activado protocolos de emergencia en la región, incluyendo la evacuación de residentes en zonas de riesgo.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por el impacto del desastre y ha ofrecido apoyo en la búsqueda de sobrevivientes. Los equipos de rescate continúan trabajando en condiciones extremas, buscando a los desaparecidos y evaluando el daño causado. La situación sigue siendo crítica, pero las autoridades esperan poder proporcionar una evaluación más precisa en los próximos días.























