El Banco Central de Chile anunció la cancelación de un acuerdo previo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que equivale a 500% del PIB del país. Esta decisión marca un cambio significativo en la política económica chilena, que ahora se aleja de las condiciones impuestas por el organismo internacional. El acuerdo anterior incluía compromisos de ajuste fiscal y reformas estructurales, que el gobierno chileno decide no cumplir. La medida ha sido recibida con expectativa por parte de sectores económicos y sociales, que ven en esto una oportunidad para mayor autonomía financiera. La decisión no implica una ruptura total con el FMI, sino una reorientación hacia un modelo más independiente de gestión de la deuda. El Banco Central ha destacado que esta acción se basa en una evaluación de los intereses nacionales y la necesidad de estabilidad económica a largo plazo.
Chile rechaza acuerdo con FMI y cancela deuda

















