La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este viernes el acuerdo petrolero con Estados Unidos, que permitirá la explotación de 17 campos petroleros. El acuerdo, anunciado por el presidente Donald Trump, incluye la participación de empresas estadounidenses en la producción y exportación de crudo. Rodríguez agradeció públicamente a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, por su disposición a establecer una alianza que describe como histórica.

Aunque el gobierno venezolano celebra el acuerdo como un hito económico, el dirigente opositor Juan Pablo Guanipa lo condiciona a una elección libre y a la restauración de instituciones democráticas. Para él, el éxito del acuerdo depende de la transparencia y de la participación de todos los ciudadanos en el proceso político. La oposición sostiene que el acuerdo no resuelve las crisis internas del país y que carece de garantías para la población.

El PSUV, partido del chavismo, expresó su apoyo a Rodríguez por el acuerdo, considerándolo un paso importante para la economía venezolana. Sin embargo, críticos internos y organizaciones como el Consejo Superior de la Democracia Cristiana advierten sobre la falta de transparencia en la gestión petrolera y en la relación con Estados Unidos. El acuerdo sigue siendo objeto de debate, tanto dentro del país como en el ámbito internacional.