El 12 de agosto, España experimentó un eclipse solar total que dejó a ciertas zonas del país a oscuras durante unos segundos. El fenómeno, causado por la interposición de la Luna entre la Tierra y el Sol, fue documentado por la NASA y observado por miles de personas en diferentes puntos del país. La sombra de la Luna recorrió desde Galicia hasta Baleares, dejando imágenes excepcionales de la corona solar y un horizonte iluminado.
Aunque el eclipse fue visible en regiones como La Rioja y el norte de España, las nubes impidieron a muchos ciudadanos disfrutar plenamente del espectáculo. Algunos observadores, como el británico Roger Jackson, solo lograron ver el momento en que se hizo de noche. A pesar de las condiciones climáticas, el evento atrajo a científicos, políticos y aficionados, convirtiéndose en un día histórico para la astronomía.
En ciudades rurales, el eclipse fue más apreciado, con personas congregándose en espacios abiertos para contemplar el fenómeno. La Nasa capturó imágenes del evento, destacando la rareza del eclipse, que no se repetirá en España hasta más de un siglo. La jornada transcurrió con normalidad, aunque el cielo se oscureció brevemente en varias zonas.


























