En Colombia, un terremoto de gran magnitud ha dejado al menos 265 personas muertas y 500 desaparecidas, según el balance actualizado del 12 de agosto de 2026. La zona más afectada es Pereira, donde los equipos de rescate enfrentan desafíos enormes para localizar supervivientes. En la ciudad, se reportan daños severos en edificios y viviendas, lo que ha obligado a evacuar a miles de personas.

En los municipios pequeños, lejos de las zonas urbanas, la situación es aún más crítica. La población local sigue esperando ayuda básica como alimentos, medicinas, ropa y colchones. Las autoridades y socorristas se concentran en Cali, Pereira y Manizales, donde se han registrado los mayores esfuerzos para salvar vidas.

A pesar de los esfuerzos, los equipos de rescate describen escenas de horror, ya que la ventana crítica de supervivencia de 72 horas se cierra. Muchas personas duermen en parques, sin hogar, mientras esperan la llegada de ayuda. La situación sigue siendo compleja y requiere una respuesta inmediata y coordinada.