Un juez de Boston a rechazado la demanda del presidente Donald Trump contra la Universidad de Harvard, argumentando que no se habían presentado pruebas suficientes de incumplimiento por parte de la institución. La decisión, tomada por el juez Richard Stearns, se basa en la falta de alegaciones concretas sobre cómo Harvard habría violado una disposición de la ley de derechos civiles.
La administración federal había solicitado que la universidad garantizara una protección específica para estudiantes judíos, afirmando que existía un supuesto antisemitismo en su política de admisión. Sin embargo, el juez consideró que el gobierno no había demostrado de manera clara ni documentada tal violación.
Este nuevo revés para Trump refleja la dificultad de su administración para obtener resultados concretos en temas de discriminación. La decisión no abre nuevas vías para el caso, lo que deja en suspensión la lucha del presidente contra lo que él denomina "cultura antisemita".
























