El presidente boliviano, Rodrigo Paz, ha destituido al ministro de Economía, José Espinoza, en un gesto que refleja la tensión interna en el gobierno. La decisión se tomó en medio de un contexto económico complejo, con presión por parte del Congreso para implementar reformas.
La salida de Espinoza se produce cuando el gobierno busca apoyo parlamentario para medidas que podrían afectar a sectores clave. Fuentes cercanas al Ejecutivo indican que la decisión busca reforzar la coordinación entre las instituciones.
El Congreso ha mostrado rechazo a algunas propuestas del gobierno, lo que ha generado desacuerdos. La nueva designación del ministro de Economía será clave para avanzar en las reformas.
La situación refleja la dificultad de equilibrar las demandas internas y externas en un contexto de incertidumbre.






























