El sismo que sacudió varias regiones del país ha dejado más de 20.000 damnificados, según informes preliminares. La mayor parte de las víctimas se concentran en ciudades intermedias, donde la infraestructura se vio severamente afectada. Las autoridades locales han iniciado operativos de rescate y distribución de ayuda en los sectores más golpeados.

Múltiples viviendas se derrumbaron, y se reportan daños en escuelas, hospitales y centros de salud. La población local ha sido evacuada en algunas zonas para garantizar su seguridad. Los servicios de emergencia trabajan con recursos limitados, pero han logrado establecer puntos de distribución de alimentos y agua.

El gobierno ha anunciado la activación de planes de contingencia para apoyar a las comunidades afectadas. Sin embargo, se espera que la situación se normalice en los próximos días. Mientras tanto, se continúa con la evaluación de los daños y la coordinación con organismos internacionales para obtener ayuda adicional.