Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió la ciudad de Pereira, Colombia, el lunes 10 de agosto, dejando al menos 240 muertos y causando graves daños en la región. La zona más afectada declaró un toque de queda debido a las réplicas constantes y la escasez de recursos. Mientras el gobierno anuncia ayuda temporal a las familias afectadas, equipos de rescate y voluntarios continúan buscando sobrevivientes en los escombros.

Una mujer de 32 años fue rescatada con vida tras siete horas de búsqueda intensiva en los restos de un hotel. Esta operación marcó un momento de esperanza en medio del drama. Sin embargo, otras historias son más trágicas: una pareja de 39 y 49 años, junto a sus tres hijos, perdieron la vida en la ciudad.

En el centro de la crisis, la ciudad fue llamada "ciudad zombie" por la cantidad de personas atrapadas bajo los escombros. Los rescatistas piden silencio y esperan señales de vida, mientras la comunidad se une para apoyar a las víctimas y sus familias. La búsqueda continúa en un clima de angustia y solidaridad.