El presidente estadounidense, Donald Trump, decidió retirar a Venezuela de la lista de países que, según Washington, no cumplían con sus obligaciones en la lucha contra el narcotráfico. Esta decisión, anunciada el miércoles 16 de septiembre, marca un nuevo acercamiento entre Estados Unidos y la administración interina de Delcy Rodríguez. La medida se produce en un contexto de tensión internacional, donde Trump enfrenta críticas por su política hacia Irán y su relación con Canadá.
La retirada de Venezuela de la lista supone un reconocimiento de la cooperación del país en la lucha contra el narcotráfico, aunque no se detallan los criterios específicos utilizados para tomar esta decisión. Las fuentes mencionan que esta acción refleja una evolución en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, aunque la situación sigue siendo compleja debido a las sanciones y las tensiones políticas.
Mientras Trump se enfrenta a presiones internas por su política en Oriente Medio, esta decisión podría tener implicaciones en las relaciones bilaterales y en la estrategia antinarcóticos global. La medida no resuelve las tensiones, pero sugiere un posible cambio en la postura estadounidense hacia Venezuela.



























