La Unión Europea ha propuesto a Canadá como primer país asociado en su historia, como respuesta a las tensiones comerciales con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. Esta iniciativa busca fortalecer la cooperación en áreas económicas, tecnológicas, industriales y de defensa entre la UE y Canadá. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que esta propuesta marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales.
La decisión surge en un contexto de creciente desconfianza hacia las políticas comerciales de EE.UU. Especialmente tras las medidas proteccionistas implementadas por Trump. Canadá, uno de los principales socios comerciales de la UE, podría beneficiarse de esta propuesta con acceso a mercados europeos y colaboración en sectores clave. La BBC destacó que el desafío de la UE a Trump ha sido un factor clave en esta evolución.
La propuesta aún debe ser aprobada por los Estados miembros y el Parlamento Europeo. Si se materializa, marcaría un hito en la historia de la UE, al incluir a un país no miembro en su estructura institucional. Esta movida refleja una estrategia para diversificar las relaciones comerciales y reducir la dependencia de Estados Unidos en ciertos sectores.



























