Miles de chilenos se reunieron en Santiago el domingo 6 de septiembre para conmemorar los 53 años del golpe de Estado de 1973. La marcha, organizada por familiares y organizaciones, se dirigió al Cementerio General para rendir homenaje a las víctimas del régimen de Augusto Pinochet. La policía intervino con un fuerte despliegue para garantizar el orden.

Durante la manifestación, se registraron incidentes que llevaron a la detención de más de 50 personas. El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, condenó los sucesos y llamó a la responsabilidad en la aplicación de la ley. Aunque la protesta tenía un carácter pacífico, la presencia policial fue intensa, lo que generó debates sobre la libertad de expresión y la seguridad pública.

La conmemoración del golpe de Estado sigue siendo un tema sensible en Chile. Aunque el régimen de Pinochet terminó en 1990, el legado de la dictadura sigue siendo discutido en el país. La marcha del domingo reflejó la persistencia del deseo de justicia y la memoria histórica.