Cuba ha denunciado nuevamente la política económica de máxima presión y asfixia aplicada por Estados Unidos, según declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla. La denuncia se realizó en un contexto de tensión entre ambos países, con Cuba señalando la afectación a su economía y su sistema político. Rodríguez destacó la continuidad de las medidas estadounidenses, que según el gobierno cubano, limitan la capacidad del país para desarrollarse de manera autónoma.
El vicecanciller, Carlos Fernández de Cossío, también se pronunció en contra de la política estadounidense, reafirmando el legado de Fidel Castro y su visión de un mundo más justo. Fernández criticó a Marco Rubio y su gobierno, destacando la oposición de Castro a las intervenciones externas en asuntos internos. Estas declaraciones reflejan una postura firme de Cuba frente a las sanciones y presiones económicas impuestas por Estados Unidos.
La tensión entre ambos países persiste, con Cuba insistiendo en que las medidas estadounidenses son contrarias a los principios de soberanía y desarrollo nacional. A pesar de las críticas, no se han anunciado cambios inminentes en la política bilateral.


























