El gobierno español ha asumido el control del puerto de Ceuta para instalar carpas y servicios de atención humanitaria a migrantes. La medida, tomada este sábado, permite la instalación de estructuras temporales en el muelle de Poniente, con espacio suficiente para acoger a más de 1.000 personas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha firmado una resolución que autoriza el uso del área de 16.000 metros cuadrados hasta al menos final de año.

El gobierno ha acelerado los trabajos para acondicionar la zona, en medio de protestas de trabajadores, vecinos y empresarios. La medida se da tras la invasión de migrantes en Ceuta el 30 y 31 de julio. Según fuentes oficiales, se han trasladado a casi 300 menores a El Tarajal. El objetivo es garantizar condiciones básicas de higiene y seguridad para los migrantes que permanecen en la zona.

La decisión ha sido criticada por algunos líderes regionales, que acusan al gobierno de no actuar con suficiente firmeza ante las protestas locales. A pesar de la resistencia de la Autoridad Portuaria y vecinos, el gobierno ha priorizado la atención humanitaria. La instalación de carpas y servicios continúa en marcha, con el apoyo del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.