La Guardia Revolucionaria iraní anunció el ataque contra seis buques estadounidenses en el estrecho de Ormuz, como represalia por la destrucción de tres petroleros iraníes por parte de las Fuerzas Armadas norteamericanas. El incidente ocurrió en el Golfo Pérsico, donde se registraron tensiones elevadas tras el conflicto entre ambos países. El Ministerio de Exteriores iraní condenó los ataques como una violación de la Carta de Naciones Unidas y un "crimen de guerra".
Los medios iraníes denunciaron el ataque estadounidense contra un petrolero cerca de la isla de Kharg, principal centro de exportación de crudo del país. La Guardia Revolucionaria advirtió a los buques en el Golfo Pérsico y cerca del paso marítimo que eviten navegar por rutas no autorizadas, de lo contrario serán atacados. Esta acción aumentó la tensión en la región, donde el comercio de petróleo es crucial.
El precio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó un récord en dólares por galón, impulsado por las tensiones en el estrecho de Ormuz. Las autoridades estadounidenses han "inutilizado permanentemente" los tres navíos iraníes, usados para financiar a la Guardia Revolucionaria. La situación sigue en evolución, con ambos países mostrando posturas firmes.


























