Alemania acusó formalmente a Rusia de haber intentado atacar un aeropuerto en Leipzig con drones cargados de explosivos. Las autoridades federales indicaron que los artefactos encontrados el 4 de agosto no lograron detonar y que su diseño coincide con acciones previas atribuidas a Moscú en el contexto de la guerra contra Ucrania. Esta denuncia se produce tras un sobrevuelo de un dron equipado con explosivos en el aeropuerto, que fue detectado y neutralizado antes de que pudiera causar daños.

La presidencia de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunirá con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para discutir una respuesta coordinada ante este incidente. Esta acción se enmarca en una serie de incidentes similares atribuidos a Rusia en el marco de su conflicto con Ucrania. Los europeos temen que este tipo de ataques puedan normalizar la situación en Ucrania, según informes de la prensa española.

La comunidad internacional sigue de cerca estos eventos, que reflejan la intensificación de las tensiones entre Rusia y los países occidentales. La OTAN y la Unión Europea están evaluando medidas para mejorar la seguridad en sus fronteras y en sus instalaciones críticas.