Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del presidente estadounidense, llegaron a Moscú para reunirse con Vladimir Putin. La visita forma parte de una misión para reactivar las negociaciones sobre la guerra en Ucrania. Durante su estancia, Rusia y Ucrania acordaron suspender los ataques aéreos contra Kiev durante tres días. Esta pausa coincide con el viaje de los representantes estadounidenses a la capital ucraniana.
El presidente ruso confirmó que la medida comenzará a medianoche y se aplicará tanto en Moscú como en Kiev. La suspensión de los bombardeos se produce en un contexto de tensión, tras una ofensiva rusa que dejó al menos cinco muertos en territorio ucraniano. Los enviados de Trump buscan facilitar un diálogo que, según fuentes, podría llevar a una posible solución política.
La misión de los representantes estadounidenses incluye reuniones con Putin y con el líder ucraniano, Volodímir Zelensky. Aunque las expectativas de avances son modestas, la tregua representa un esfuerzo por reducir el conflicto. La situación sigue siendo compleja, pero la suspensión de ataques podría permitir una pausa en las hostilidades.


























