El festival internacional de música y danza de Avilés abre sus puertas con la participación de grupos procedentes de África, Asia, América Latina y Europa. Esta edición busca reafirmar el baile como un lenguaje universal, sin fronteras ni barreras. Los artistas, que llegan desde distintas culturas, destacan la importancia de transmitir su herencia a nuevas audiencias.
La ciudad se convierte en un escenario multicultural donde los ritmos se mezclan y se danzan en las calles. Los organizadores explican que el objetivo es fomentar el intercambio cultural y promover la comprensión entre pueblos. Esta iniciativa, que ya tiene tradición, se renueva cada año con nuevas propuestas y artistas.
La participación de artistas de Europa, junto a otros continentes, refleja la diversidad del festival. Los grupos ofrecen performances que combinan tradición y modernidad, mostrando cómo la danza puede unir a diferentes realidades. La ciudad acoge con entusiasmo esta celebración, que se ha convertido en un punto de encuentro para todos los públicos.
La edición del año 2025 se presenta como una oportunidad para reforzar los lazos culturales y fomentar la cooperación entre artistas de distintas regiones. La festividad continúa siendo un espacio de diálogo y expresión, donde el movimiento y la música se convierten en puentes entre culturas.

























