El gobierno peruano ha retrasado repetidamente la presentación del pedido de facultades, lo que ha generado frustración entre ministros y la propia presidenta, Keiko Fujimori. Según informes, el anuncio de este documento se había prometido en "los próximos días", pero ya se acerca al mes de su anuncio oficial. Mientras tanto, el país registra un promedio de seis homicidios diarios, lo que refleja una situación de inseguridad creciente. Además, zonas del país han sido afectadas por lluvias intensas, causando daños a infraestructuras y afectando a comunidades locales.

La situación ha sido criticada por sectores políticos y ciudadanos, quienes señalan la falta de claridad y la inestabilidad en la gestión gubernamental. A pesar de los retrasos, el gobierno sigue promoviendo iniciativas como la petroquímica, un tema que ha generado debate. Esta propuesta contrasta con la reciente resolución del Ministerio de Energía y Minas, que busca fomentar el desarrollo de la industria.

La combinación de retrasos en la gestión política y la crisis social y ambiental ha generado preocupación sobre la capacidad del gobierno para responder eficazmente a los desafíos nacionales. Mientras se espera una decisión final, la incertidumbre persiste en el país.