Más de un millar de migrantes se han quedado sin espacio en el centro de tránsito de Ceuta (CETI), lo que ha convertido la playa del Trampolín en un campamento improvisado. Según las fuentes locales, los migrantes han construido alrededor de veinte chozas en la zona, utilizando materiales encontrados en la playa o reciclados por ellos mismos.
Muchos de los afectados han asumido tareas de limpieza y recogida de residuos en la zona, lo que indica una organización espontánea para sobrellevar la situación. Esta situación se ha generado debido a la saturación del CETI, que no puede albergar a todos los llegados en las últimas semanas.
La autoridad local ha confirmado que se están tomando medidas para mejorar la situación, aunque no se ha especificado el plazo estimado para resolver el problema. Mientras tanto, los migrantes siguen establecidos en la playa, buscando una solución temporal para sus necesidades básicas. (20minutos.es)



























