El Real Madrid, bajo la dirección de José Mourinho, inició su era con una victoria agónica sobre el Espanyol en el estadio Cornellà. El partido, disputado en el inicio de la Liga española, fue marcado por un desarrollo tenso y un gol de último minuto que decidió el resultado. Carlos Espí, el delantero recientemente incorporado al club, fue el protagonista de la remontada, marcando el tanto decisivo en el minuto 90.

A pesar de un partido poco fluido y algunas dificultades en la primera mitad, el Real Madrid logró mantener la ventaja y finalizar con una victoria por 2-1. El entrenador portugués valoró el resultado como una buena señal para el nuevo ciclo, destacando la importancia de la mentalidad y la resistencia de sus jugadores.

Espí, tras su gol, expresó su alegría por el debut, considerándolo un momento memorable. La victoria, aunque obtenida con esfuerzo, reflejó la filosofía de Mourinho, que busca resultados concretos y una actitud de lucha constante. El partido terminó con la confianza renovada en el equipo, listo para afrontar los próximos desafíos.