Trump anunció que Rusia y Ucrania acordaron una pausa en los ataques contra infraestructuras energéticas, en medio de la subida del precio del diésel. El presidente estadounidense sostuvo que esta decisión busca estabilizar los mercados y reducir el impacto económico del conflicto. Según su declaración, la crisis del diésel se debe principalmente al conflicto entre Rusia y Ucrania, no a la guerra en Irán.
Zelensky, sin embargo, expresó reservas sobre el anuncio. Aunque aceptó frenar ataques contra instalaciones petroleras rusas, lo haría solo si Moscú detiene sus bombardeos contra energía, infraestructura crítica y logística ucraniana. El mandatario ucraniano advirtió que los ataques rusos afectan puertos, centros logísticos y depósitos de alimentos y medicamentos.
La propuesta de Trump se basa en la idea de que una tregua en los ataques energéticos podría reducir la tensión y evitar daños adicionales. Sin embargo, no hay confirmación oficial de parte de Rusia o Ucrania. Aunque el anuncio fue hecho durante un viaje a Irlanda, la implementación sigue siendo incierta.
La situación sigue siendo compleja, con ambos bandos cuestionando la voluntad del otro de cumplir con el acuerdo. Mientras tanto, Zelensky pide a Trump un paquete de emergencia con misiles Patriot para enfrentar los ataques rusos de invierno.



























