Estados Unidos acusa a Meta de haber diseñado Facebook e Instagram para mantener adictos a niños y adolescentes. La empresa, propiedad de Mark Zuckerberg, negó las acusaciones, afirmando que no existe evidencia de intención deliberada. El juicio, que podría obligar a Meta a modificar el funcionamiento de sus plataformas, comenzó en California.

Según las autoridades, Meta habría incluido características que fomentan el uso excesivo de las redes sociales, afectando la salud mental de los menores. La demanda, presentada por 29 estados, sostiene que el diseño de las plataformas contribuye a la adicción. Meta, sin embargo, rechazó estas afirmaciones, señalando que no hay pruebas concretas que respalden las acusaciones.

El caso ha generado debate sobre el impacto de las redes sociales en la sociedad. Aunque no se han revelado detalles sobre el funcionamiento interno de Meta, el juicio podría marcar un precedente en la regulación de las tecnologías digitales. La decisión final dependerá de la evidencia presentada durante el proceso.