Guatemala ha recibido a 2,300 migrantes mexicanos deportados por Estados Unidos este año, según afirmó el presidente Bernardo Arévalo. Esta cifra refleja un incremento en el número de personas que han sido expulsadas de Estados Unidos y que ahora buscan asistencia en el país centroamericano.

Entre los deportados se encuentra Wilson Mendoza Barberán, un exfuncionario público de Manabí, quien fue capturado en Guatemala y está requerido por autoridades estadounidenses. Su detención marca una nueva acción en la lucha contra la corrupción, según informó el diario El Comercio.

La situación refleja la complejidad de las relaciones migratorias entre México, Estados Unidos y Guatemala. Mientras el gobierno guatemalteco se compromete a brindar apoyo a los deportados, las autoridades estadounidenses continúan con operaciones de expulsión.

La presión sobre los migrantes sigue siendo un tema de debate en la región, con implicaciones políticas y sociales.