Morena ha tomado medidas para frenar la investigación sobre Rubén Rocha Moya, tras las acusaciones presentadas en Estados Unidos. El partido en el poder ha implementado cuatro estrategias para congelar el caso, según informes recientes. La primera medida incluye la suspensión de investigaciones internas relacionadas con el caso. La segunda implica la revisión de testimonios clave para minimizar su impacto. La tercera estrategia consiste en la coordinación con autoridades locales para evitar la divulgación de información sensible. Por último, se ha establecido un protocolo de comunicación restringido para controlar el flujo de información. Estas acciones buscan proteger a los implicados y evitar una posible intervención externa. La situación sigue siendo vigente y no se han anunciado cambios en la estrategia.