Una violenta riada de lodo y sedimentos azotó el norte de Nepal, especialmente en el distrito de Rasuwa, cerca de la frontera con el Tíbet en China. El balance provisional indica al menos 160 muertos y más de 800 personas desaparecidas, incluyendo cientos de turistas extranjeros. Las autoridades locales informaron que la emergencia arrasó puentes, carreteras e infraestructura hidroeléctrica, mientras se continúan las labores de búsqueda y rescate.

La tragedia afectó también zonas del Tíbet, donde se reportaron daños significativos. Según fuentes oficiales, entre las víctimas se encuentran personas de varios países, incluyendo India, Australia, Reino Unido y Estados Unidos. Aunque no se han reportado ciudadanos peruanos entre las personas afectadas, el gobierno activó líneas consulares en China e India para brindar apoyo a los afectados.

La ONU lamentó las muertes y la desaparición de centenares de personas, destacando la gravedad de la situación. Los equipos de rescate trabajan contrarreloj para localizar a los desaparecidos, pero la complejidad del terreno y las condiciones climáticas dificultan las operaciones. La región sigue bajo alerta mientras se evalúa el alcance completo del desastre.