El fenómeno meteorológico conocido como ondas Kelvin, vinculado al patrón climático El Niño, ha generado alertas entre científicos de la UNAM debido a sus posibles efectos en México. Estas ondas, que se propagan a través de las aguas del Pacífico, pueden intensificar eventos climáticos extremos como huracanes, lluvias intensas y sequías. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) monitorea su llegada para anticipar posibles consecuencias en el territorio nacional.
Los especialistas explican que las ondas Kelvin son una forma de energía térmica que se transmite en la superficie del océano, lo que puede alterar la dinámica de los sistemas climáticos. En el contexto de El Niño, su presencia podría agravar las condiciones climáticas en regiones costeras y zonas de alta actividad meteorológica. Aunque no se han reportado eventos concretos, la vigilancia científica se intensifica para preparar estrategias de mitigación.
La UNAM ha destacado la importancia de estudiar estos fenómenos para mejorar la capacidad de respuesta ante desastres naturales. Los datos recientes sugieren que la llegada de las ondas Kelvin podría coincidir con un aumento en la actividad climática en el segundo semestre del año. Los expertos instan a la población a estar atenta a las alertas meteorológicas y a seguir las recomendaciones de instituciones especializadas.

























