La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó públicamente la idea de que su país sea o pueda ser colonia de Estados Unidos, en respuesta a una publicación del mandatario estadounidense, Donald Trump, que mostraba un mapa donde México, Canadá y otras regiones estaban cubiertas con la bandera estadounidense. Sheinbaum utilizó su cuenta en X para responder directamente, afirmando que México "no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero".

La reacción de Sheinbaum se produce en un contexto de tensión bilateral, donde la administración mexicana ha insistido en la necesidad de que Estados Unidos aborde su responsabilidad en la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero. En una entrevista reciente, Sheinbaum también destacó la importancia de la cooperación entre ambos países, aunque subrayó la autonomía soberana de México.

La publicación de Trump, que generó controversia en redes sociales, fue interpretada por muchos como una forma de desestimar la identidad nacional mexicana. Sheinbaum, por su parte, reafirmó la independencia de México y su derecho a definir su propio futuro. Esta interacción refleja la complejidad de las relaciones entre los dos países, donde la diplomacia y la retórica política juegan un papel clave.