Donald Trump anunció que planea declarar el Estrecho de Ormuz como territorio estadounidense tras "derrotar a Irán", según declaraciones realizadas en Nueva York. El presidente estadounidense sostuvo que la zona estratégica, clave para el comercio internacional, será incorporada al territorio norteamericano tras una presunta victoria militar contra Irán. Esta afirmación se produce mientras las negociaciones entre Washington y Teherán se encuentran estancadas y se acerca el vencimiento del alto el fuego pactado en junio.
Trump destacó la presión militar ejercida sobre Irán y afirmó que Estados Unidos mantiene un control sobre el paso de embarcaciones por el estrecho. "Ningún barco puede pasar a menos que nosotros queramos", dijo, lo que sugiere una postura de dominio sobre la zona. Irán respondió recordando las "derrotas" sufridas por Estados Unidos y exigió que Washington "acepte la realidad de una vez por todas".
Las declaraciones de Trump generaron reacciones internacionales, con Irán rechazando la idea de que el estrecho pueda ser considerado propiedad estadounidense. Aunque no se ha confirmado oficialmente la intención de Estados Unidos de tomar posesión del estrecho, la postura del presidente refleja una postura más agresiva en la región.

























