El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una pausa de tres días en la aplicación de aranceles a Canadá tras alcanzar un acuerdo comercial. Esta decisión se tomó tras intensas negociaciones entre ambos gobiernos, que buscaban evitar represalias económicas. Canadá había advertido previamente sobre posibles medidas retaliadoras, mientras que el gobierno canadiense, liderado por el primer ministro Justin Trudeau, mantenía conversaciones con Washington para encontrar una solución antes de que entraran en vigor los nuevos aranceles.

La pausa en los aranceles fue confirmada por Trump, quien destacó la importancia de mantener relaciones comerciales estables con Canadá. Aunque no se especificó el contenido exacto del acuerdo, se entendió que se trataba de un compromiso temporal para permitir más tiempo de negociación. Esta medida refleja la complejidad de las discusiones comerciales entre Estados Unidos y sus aliados, donde las tensiones tarifarias pueden tener un impacto significativo en la economía regional.

La situación ha generado expectativa en ambos países, ya que la aplicación de aranceles podría afectar a sectores clave como la agricultura y la manufactura. Mientras se espera una resolución definitiva, la pausa representa un paso hacia la estabilización de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá.