El exjefe del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Leonardo Caparrós, señaló que la declaración de emergencia en cinco penales de alta peligrosidad durante 60 días podría ser un primer paso para recuperar el control de los establecimientos penitenciarios. Sin embargo, advirtió que el Gobierno debe acompañar esta medida con un plan integral de reforma del sistema penitenciario. Caparrós destacó la necesidad de una estrategia sostenible para enfrentar los desafíos que enfrentan las cárceles, como la sobrepoblación y la falta de recursos. La medida fue anunciada por el Ministerio de Justicia como una respuesta a la situación de inseguridad en los centros penales. Los funcionarios han señalado que la emergencia busca mejorar la seguridad y el control en los establecimientos, pero los críticos sostienen que se requiere una acción más profunda para resolver los problemas estructurales.