El ministro del Interior, César Astudillo, confirmó la detención en Bolivia del líder de la organización criminal Los Pulpos, Jhon Pulpo. Esta captura se produce tras una larga búsqueda, ya que el líder estaba prófugo y se sospechaba que se encontraba en el extranjero. La organización está vinculada a varios delitos, incluyendo el secuestro de un empresario minero en Trujillo, que terminó con la muerte de cuatro personas.
La detención de Jhon Pulpo se considera un hito importante en la región, ya que su captura podría desestabilizar la estructura de la organización. Según informes, el líder había estado en la fuga desde hace tiempo y se le atribuían múltiples crímenes en la zona de Trujillo. El Ministerio del Interior ofrece una recompensa de 500 000 soles por información que conduzca a su localización.
La operación de detención se realizó en Bolivia, lo que sugiere que la organización podría tener conexiones transnacionales. La policía presume que el líder se mantenía en la clandestinidad fuera del país. Esta acción refleja el esfuerzo del gobierno para combatir el crimen organizado en la región.



























