La ciudad de Arequipa enfrenta un nuevo desafío de movilidad tras la implementación de un carril exclusivo en la avenida Arequipa. Esta medida, anunciada por las autoridades locales, busca optimizar el flujo de transporte público, pero ha generado un efecto contrario en ciertos sectores. Según informes de la zona, el nuevo recorrido ha provocado una mayor congestión en puntos clave, obligando a los pasajeros a desplazarse a nuevas ubicaciones de embarque.

Los usuarios denuncian que la reorganización ha complicado el acceso a los colectiveros, especialmente en las horas pico. Algunos testimonios indican que la falta de información clara sobre los cambios ha generado confusión entre los viajeros. Aunque las autoridades aseguran que la medida busca mejorar la eficiencia del transporte, la realidad en las calles muestra una situación diferente.

La situación ha llamado la atención de los vecinos, quienes esperan una solución que no afecte la movilidad diaria. Mientras se evalúan ajustes a la nueva ruta, la ciudad sigue enfrentando desafíos en la gestión de su infraestructura urbana.