Un sismo de magnitud 7,2 sacudió el sur del Perú, con epicentro cerca de Coracora, en la región de Ayacucho, el jueves 20 de agosto. El movimiento telúrico, que tuvo una profundidad de 108 kilómetros, provocó daños en viviendas y una clínica de salud. Según informes, al menos tres personas resultaron heridas y más de 29 edificios públicos sufrieron daños.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) indicó que el sismo afectó a más de 9.000 personas debido a cortes de luz en los departamentos de Ica y Ayacucho. Aunque la intensidad fue comparable a la de un terremoto reciente en Venezuela, la profundidad del movimiento redujo su impacto en la superficie. Horas después, una réplica de 4,2 grados volvió a sacudir la zona.
El Perú ha experimentado más de 60 movimientos telúricos de más de 6 grados desde el año 2000, con Arequipa como una de las regiones más afectadas. Este sismo vuelve a poner en evidencia el riesgo sísmico del país, especialmente en zonas como Ayacucho, donde la población se pregunta si está preparada para futuros desastres.
El sismo afectó a 18 centros poblados, generando preocupación entre las autoridades y la comunidad local. Aunque no se reportaron muertes, el desastre subraya la necesidad de mejorar las medidas de prevención y respuesta ante emergencias sísmicas.






















