El sismo de magnitud 7,2 que sacudió el sur de Perú el 20 de agosto causó daños en viviendas y edificios públicos, según informes locales. El epicentro del movimiento telúrico se ubicó a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho.
El terremoto, el más fuerte registrado en el país durante el 2026, provocó evacuaciones y heridas en la zona. Al menos tres personas resultaron lesionadas durante la respuesta inmediata. Varios centros poblados sufrieron daños, incluyendo una clínica de salud.
Horas después del sismo principal, se registraron réplicas, incluyendo una de magnitud 4,0 a 26 kilómetros al norte de Coracora. Estas sacudidas, a una profundidad de 108 kilómetros, generaron preocupación entre la población local.
El Instituto Geofísico del Perú informó sobre la profundidad del sismo, lo que podría influir en la intensidad de los efectos en la superficie. Aunque los daños fueron menores que los causados por terremotos similares en otros países, las autoridades continúan evaluando el impacto.






















