Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia el lunes, causando al menos 132 muertos y dejando un saldo de más de 110 fallecidos según informes oficiales. El sismo, que ocurrió en la región cafetera y en el suroeste del país, provocó el derrumbramiento de 61 edificios y la destrucción de 18 centros de salud, además de afectar a 52 instituciones educativas. Varios aeropuertos, incluido el de Bogotá, sufrieron daños en su infraestructura y quedaron sin operación para vuelos comerciales, mientras se reportaron restricciones en los servicios de luz y agua (latercera.com).
El gobierno colombiano declaró el "desastre nacional" y activó equipos de rescate, incluyendo a bomberos del Perú que se encuentran listos para apoyar en la búsqueda de víctimas. En la ciudad de Cali, el alcalde decretó el toque de queda y militarizó la zona para prevenir saqueos y garantizar la seguridad, tras el aumento del número de muertos a 132 (cronica.com.ar). Mientras tanto, el mundo se moviliza para ofrecer ayuda económica y de rescate, según informes de medios internacionales (elnuevosiglo.com.co).

























