Un ataque con drones explosivos en la zona de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander, dejó dos militares muertos y uno herido, según informes de medios locales. El incidente ocurrió en un puesto de control del batallón militar, donde los explosivos causaron daños significativos.
Las autoridades locales decretaron un toque de queda en la zona para garantizar la seguridad y facilitar las investigaciones. Según fuentes oficiales, el ataque fue atribuido a un grupo armado, aunque no se ha confirmado aún la responsabilidad específica.
Un francotirador del ELN fue detenido en el municipio de Ocaña durante una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Dirección de Investigación Criminal. El sospechoso está acusado de planificar el atentado contra un oficial militar.
La situación ha generado preocupación en la región, con llamados a la calma y a la cooperación entre las fuerzas de seguridad. Las investigaciones continúan para esclarecer los detalles del ataque y su conexión con grupos insurgentes.























