El gobierno colombiano confirmó que un ataque con drones atribuido al ELN en la región de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander, resultó en la muerte de tres militares y cinco heridos. El incidente, ocurrido la víspera, también causó daños en una aeronave militar. El presidente Abelardo de la Espriella anunció la confirmación de los fallecimientos y destacó la reacción del Estado frente al ataque.
La zona de Ocaña, ubicada cerca de la frontera con Venezuela, ha sido un punto caliente en la lucha contra grupos rebeldes. El ataque, que involucró al menos veinte drones equipados con dispositivos explosivos, fue atribuido al ELN por autoridades locales. El alcalde de Ocaña decretó un toque de queda nocturno como medida de seguridad.
El Ministerio de Defensa reactivó la campaña militar "Esparta" en el Catatumbo, región donde se concentra la actividad del ELN. Esta estrategia busca intensificar la presencia policial y militar en la zona. Las autoridades destacaron la coordinación entre las fuerzas armadas y las instituciones civiles para garantizar la seguridad en la zona afectada.
El gobierno anunció nuevas medidas para combatir la insurgencia, incluyendo la reestructuración de operaciones en la región. Aunque no se ha confirmado la responsabilidad directa del ELN, las autoridades consideran que el grupo rebelde sigue activo en la zona. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por las instituciones nacionales.
























