En 2026, Colombia registró 99 casos de desapariciones forzadas vinculadas al conflicto armado, según un informe reciente. La mayoría de estos casos se concentraron en tres departamentos: Cauca, Norte de Santander y Antioquia, donde se registraron 59 por ciento de los casos. De estos, 36 involucraron a menores de edad, lo que refleja la gravedad del impacto en la población más vulnerable.

El informe destaca la persistencia de la violencia en zonas donde se desarrollan conflictos entre grupos armados, incluyendo el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas. Aunque el gobierno ha implementado medidas para mejorar la seguridad, la cifra de desapariciones sigue siendo un problema crítico. Las autoridades han llamado a la comunidad internacional a apoyar esfuerzos para localizar a las víctimas y garantizar su protección.

La situación ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos, que piden una mayor transparencia y acciones concretas para abordar el problema. A pesar de los esfuerzos, la desaparición forzada sigue siendo una herramienta utilizada por grupos armados para ejercer presión y control en regiones afectadas.