EEUU ha impuesto nuevas sanciones contra Cuba, incluyendo a un nieto de Raúl Castro, como parte de su política de presión contra el régimen. La medida afecta a figuras clave del gobierno cubano, según informes de medios locales. Paralelamente, autoridades cubanas denuncian que las amenazas directas de Estados Unidos han provocado la interrupción de servicios de carga hacia la isla, afectando el comercio exterior.

El viceprimer ministro cubano, Oscar Pérez-Oliva, destacó la ruptura en las operaciones marítimas, señalando que las navieras internacionales han cedido a las presiones estadounidenses. Aunque no se especificaron las empresas involucradas, el impacto se siente en la logística y la economía cubana.

Mientras tanto, EEUU ha destacado el restablecimiento del flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz, atribuyéndolo a sus operaciones de protección a buques comerciales. El vicepresidente JD Vance descartó negociar con Irán mientras persistan los ataques. Esta postura refuerza la postura de Washington en el contexto de tensiones regionales.

Además, EEUU respalda la decisión de Perú de romper relaciones diplomáticas con Irán, citando deterioro democrático y tensiones en el estrecho de Ormuz. Esta acción refleja la influencia de Washington en las relaciones internacionales del sur global.