La Reserva Federal (Fed) ha decidido elevar las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual, llevándolas a un rango entre el 3,75% y el 4%. Esta decisión, tomada durante su reunión de política monetaria, marca la primera subida de tasas en más de tres años y se da bajo el mandato de Kevin Warsh, presidente de la Fed. La medida busca contener la inflación, que ha estado elevada durante un periodo prolongado.
La subida de tasas tiene un impacto directo en el costo de emisión de deuda para los países y empresas, lo que puede afectar a mercados financieros globales. En Argentina, por ejemplo, la decisión de la Fed podría influir en el valor del dólar y en la emisión de bonos. En Chile, el dólar alcanzó su nivel más alto en 11 meses tras la decisión.
Además, la Fed ha proyectado una nueva subida de tasas antes de fin de año, lo que podría generar tensiones en la relación entre su presidente, Kevin Warsh, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha pedido que las tasas bajen. Esta expectativa de más alzas podría afectar a los mercados internacionales y a la economía global.
La decisión refleja la postura de la Fed para enfrentar la inflación, aunque también plantea desafíos para la economía mundial.





























